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LOS FUNDAMENTOS DE PROUT

 

por Ravi Batra

Prabhat Ranjan Sarkar o Baba no es solo un gran yogi, sino también un gran filósofo, historiador y economista. Todo lo que escribe es nuevo y original; está pensado para traer felicidad a la humanidad y orden a la sociedad mundial que está cada vez más afligida por los flagelos de la codicia, el crimen y el terrorismo. Y digo esto después de una cuidadosa evaluación de sus multifacéticos escritos. Si los leen con una mente abierta, encontrarán en ellos una mina de diamantes de ideas preciosas.

Prout es un acrónimo con el que Sarkar nombra a su filosofía económica, social y política. Proviene de lo que él llama la “Teoría de la utilización progresiva”, por sus siglas en inglés (PROgresive Utilization Theory). Prout es una teoría socioeconómica, pero combina espiritualidad con eficiencia productiva y justa distribución. El igualitarismo marxista y el sentido de justicia de Rawls emergen en la teoría de Prout como principios de moralidad, algo que beneficia al individuo y a la sociedad espiritualmente. La visión de Sarkar acerca de la economía, la industria y el gobierno se encuentra diseminada a lo largo de su obra. En este y otros capítulos, he unido esos fragmentos y pedazos en un texto coherente y luego los he evaluado bajo la luz de las teorías económicas modernas. La contribución de algunos de sus más cercanos seguidores también fue de utilidad en esta tarea.

Estrictamente hablando, Prout no es una teoría esotérica, sino un conjunto de principios que orientan la administración de la sociedad en varias esferas. Se podría llamarla una teoría práctica, porque el énfasis no está puesto en conceptos abstractos y elegantes, sino en aquello que debería funcionar en la realidad y generar el máximo beneficio para las personas. Es una idea que nada tiene que envidiarle a las bases ideológicas del capitalismo y el comunismo. Sin embargo, Sarkar no considera su teoría como una reacción a la bancarrota intelectual de los sistemas socioeconómicos del presente, sino como algo universal y que tendrá validez por un largo período de tiempo. Para él, el capitalismo y el comunismo no son más que fases transitorias de ciclos sociales en diferentes civilizaciones. Pero el sistema proutista no es efímero y, al estar basado en la psicología, el espíritu y la evolución humanas, se aplica a todas las naciones.

El concepto de progreso

Para entender Prout es necesario empezar por explicar qué entienda esta teoría por “progreso”. En el habla cotidiana, el término “progreso” está asociado a los avances técnicos y científicos, o a cualquier cosa que aumente el nivel de vida. Se cree que la humanidad ha realizado un gran progreso porque la vida parece ser mucho más cómoda en el presente que hace unos siglos. Hoy en día la gente puede viajar rápidamente en autos y aviones, cuando hace tan solo un siglo atrás aun viajaban en carretas. Si nos remontamos a tiempos antiguos, la gente tenía que viajar a pie. Así es que el progreso es comúnmente entendido como un incremento en el confort a través de invenciones científicas que han hecho nuestra vida más fácil no solo en el aspecto material sino también en el intelectual. La invención del papel ayudó a extender las ideas de los estudiosos. La gente hoy por hoy se puede entretener leyendo novelas y literatura de todo tipo. Es por esto que se les puede dar crédito a los descubrimientos científicos por el gran avance que hizo la humanidad en los campos material e intelectual.

Todo esto, para Sarkar, no es progreso. Seguramente estos descubrimientos científicos contribuyeron a un gran cambio en la forma de vida, pero él les niega el carácter de progreso porque la mayoría de ellos crearon problemas que antes no existían. La velocidad en los viajes aumentó el riesgo de accidentes; la industrialización ha conducido a la polución ambiental y la aparición del cáncer y otras enfermedades desconocidas en el pasado; la medicina moderna cura rápidamente las enfermedades, pero genera efectos secundarios que requieren a su vez de nuevos tratamientos. Incluso en la esfera intelectual, hay muchas cosas en que entretener la mente, pero la gente sufre actualmente de problemas emocionales y neurosis que antes no los afectaban. El incremento en las comodidades de la vida diaria estuvo acompañado de una serie de efectos colaterales negativos que hacen difícil que alguien pueda sostener sin dudas que se haya hecho un verdadero avance en estos campos. De hecho, Sarkar sostiene que los progresos intelectual y material son imposibles si no están acompañados de un avance espiritual al mismo tiempo. En otras palabras, el término “progreso” está mal utilizado al aplicarse a los campos intelectual y material.

¿Por qué el progreso no puede ocurrir en los campos intelectual y material?, ¿por qué todos los desarrollos positivos en esos campos tienen que estar asociados a movimientos negativos? La respuesta radica en la misma naturaleza del universo, que existe en un flujo vibracional equilibrado por fuerzas positivas y negativas.

Nuestra tierra y la atmósfera que la rodea son finitas. Cualquier onda positiva en este campo finito tendrá que ser equilibrada con una onda negativa. Por eso, una invención que crea una onda positiva de confort físico está acompañada de una correspondiente onda negativa que lleva hacia la incomodidad. En vista de la naturaleza interdependiente del mundo físico, no es de extrañar que los resultados de una nueva tecnología se vean balanceados por un efecto colateral opuesto. Por eso, si la vida se vuelve más fácil en algunos aspectos, se volverá más difícil en otros. Nadie puede alabar a la ciencia y la tecnología como bendiciones puras.

La afirmación de Sarkar de que el progreso es imposible en el campo físico es realmente muy fuerte. Pareciera ser increíble, pero tiene una lógica interna propia. Y hoy en día, con los frutos constructivos y destructivos de la ciencia a la vista  por doquier, esta lógica se hace más clara todavía. ¿Es posible pensar en un invento que, al haber reducido el aburrimiento no haya añadido un gran peligro a la vida al mismo tiempo? El trabajo repetitivo es pesado. Cuando las máquinas realizan ese trabajo, la vida pareciera ser más placentera que antes. Al tener lavaplatos que lavan nuestra vajilla, aire acondicionados que enfrían nuestras habitaciones, lavarropas que lavan nuestras prendas, automóviles que nos llevan, etc., la vida parece realmente una bendición, comparada con la que nuestros antepasados tenían que soportar en un mundo sin ciencia. Pero sin embargo, en aquellos tiempos ellos no tenían que lidiar con descargas eléctricas, accidentes fatales, contaminación del agua, de la tierra y auditiva, humos nocivos de los automóviles, congestión urbana, egoísmo extremo, crimen, etc.

De hecho, el daño que causan las invenciones se relación de manera directamente proporcional con sus promesas de confort. El carbón produce humo contaminante, al igual que el petróleo. La fuerza nuclear no produce este tipo de contaminación, además, es una gran reserva de energía. Sin embargo, es mucho más mortífera que las fuentes tradicionales de energía. Es posible escapar de la contaminación provocada por el carbón y el petróleo, pero es imposible huir de la radiación. Te sigue a todas partes.

Hoy por hoy la energía solar parece una fuente mucho más viable de energía que la nuclear. Esto es así porque sus peligros todavía son desconocidos. Todos los artefactos científicos involucran un peligro invisible que solo se hace patente mucho después. Cuando utilizamos nueva tecnología no esperamos que traiga ningún problema. Esta forma de pensamiento y lógica es defectuosa. Sarkar corrige esta lógica diciendo que los efectos secundarios de cada uno de los inventos son inevitables, porque el universo es de naturaleza vibracional. Y cualquier cambio en el aspecto físico que produzca confort tiene que ser equilibrado por un cambio físico equivalente que produzca infortunio.

¿Esto significa que la ciencia debe ser descartada? En absoluto. Con los crecientes problemas que enfrentamos en cuanto a energía, población y contaminación, un retorno a una era pre-científica es impensable. Solo significa que tenemos que ser más cuidadosos con respecto a los inventos. Antes de fabricar a gran escala cualquier invento, deben estudiarse con mucho cuidado sus efectos colaterales, y se deben realizar inversiones para controlar esos efectos. Discutiremos más acerca de esto en el próximo capítulo.

Si el concepto de progreso solo puede aplicarse de manera dudosa al campo físico, otro tanto pasa con el campo intelectual. El mundo parece haber avanzado enormemente en la esfera intelectual. Hay más eruditos hoy que en ningún otro momento del pasado. Abundan personas con licenciaturas y doctorados en muchas partes del mundo y muchos más están habituados a leer y escribir. Pero todo esto, ¿ocurrió sin ningún costo?

La gente en la antigüedad era más atrasada intelectualmente, pero no sufría de estrés emocional o neurosis. Una persona menos erudita es también menos propensa a sufrir disturbios mentales, mientras que un intelectual es mucho más vulnerable en este sentido. El intelectual crea problemas innecesarios en su propia imaginación y pasa noches en vela. Por lo tanto, en la esfera intelectual el progreso también es improbable, si no imposible, porque el sentimiento de mayor placer va acompañado generalmente de un sentimiento de mayor dolor.

El barómetro del progreso, en última instancia, debe ser el placer mental, que no es más que una vibración expresada a través de la relajación de los nervios. Por otro lado, el dolor es la experiencia opuesta. Cuando los nervios están tensionados, la vibración generada en la mente se llama dolor. Al evaluar el impacto de la ciencia, generalmente la gente hace hincapié en los beneficios que nos brindó, haciendo a un lado la tensión nerviosa que trajo a nuestras vidas. Decir que el progreso no es posible en el campo material significa tan solo que el cambio científico incrementa el placer y el dolor en la misma medida.

Lo mismo es cierto para la actividad intelectual. En la mayoría de los estados mentales, la mente experimenta placer o dolor. Puede haber casos de represión o negación de las cosas dolorosas, pero ese estado no dura demasiado. Generalmente, la menta está feliz o infeliz. La actividad intelectual sin duda incrementa la sensación de placer. Una persona que ganó una discusión con alguien usualmente está muy feliz e incluso a veces loca de alegría. Pero después de un tiempo, él o ella experimentará un dolor proporcional en algún otro aspecto de su mente. La razón de esto es que la mente tiene una cierta masa y un cierto volumen. El trabajo puramente intelectual no puede incrementar esta masa; todo lo que hace es acrecentar la actividad y el juego de las ideas dentro de un escenario intelectual dado. Con un gran número de pensamientos entrecruzándose en un área de la mente determinada, el resultado inevitable es un creciente conflicto mental. Entonces ocurren los colapsos mentales, las neurosis, la necesidad creciente de psiquiatras en las sociedades intelectualmente desarrolladas.

Entonces, ¿es posible algún tipo de progreso? La respuesta es sí. La existencia humana tiene tres aspectos: físico, psíquico y espiritual. Mientras que los dos primeros aspectos no conducen al progreso, el tercero sí. Una felicidad creciente en esa esfera no se neutraliza con un creciente sufrimiento.

¿Qué es la actividad espiritual? La acción que permite a la mente acercarse a su propia entidad testigo constituye la actividad espiritual. La entidad testigo es la facultad que en los seres humanos que sostiene la acción mental al atestiguar esa acción. Por ejemplo, cuando una persona sueña al dormir, alguna otra entidad tiene que estar viendo el hecho de que esa persona está soñando. Es por este atestiguamiento que la persona recuerda el sueño al día siguiente. Por lo tanto, la mente y su entidad testigo son dos cosas distintas. Esta contraparte testigo de la mente es llamada alma, espíritu o atman. La suma total de estas entidades es Dios o Paramatman. Definido de esta manera, Dios tiene que existir, porque esta entidad testigo debe existir para cada mente. Por lo tanto, Dios es la entidad testigo suprema, o el ser cósmico.

Nótese que no hay nada de misterioso acerca de la idea de Dios cuando se lo define de este modo. El hecho de que existe una entidad testigo que brinda sostén a las acciones mentales es puramente lógico. Cuando somos conscientes de la acción, parece que la entidad testigo no está presente. Pero cuando no somos conscientes de la acción, como en un sueño, el recuerdo del día siguiente prueba la existencia de una entidad que coexiste con cada mente. La suma total de esas entidades es lo que llamamos Dios. Cada uno le puede dar el nombre que prefiera, pero el hecho es que existe.

Dios es una entidad infinita, porque no puede medirse con la mente humana. La mente no puede medir ni siquiera su propia alma, mientras que el alma provee de soporte para cada acción mental con su presencia testigo. ¿Cómo podría entonces la mente proveer alguna forma de medir a Dios? El esfuerzo de la mente por entrar en contacto con Dios es lo que llamamos actividad espiritual. Por lo tanto, el objetivo en el campo espiritual no es finito sino infinito. Así es que en este ámbito, el sentimiento de placer no está acompañado de dolor ni el de felicidad por desdicha. Ese, por lo tanto, es el verdadero progreso. En la experiencia espiritual no hay movimiento negativo. Cada esfuerzo es un paso hacia delante que no está acompañado por ningún efecto secundario indeseable.

Las actividades espirituales incluyen meditación y vida desprovista de egoísmo. Sin ayudar a los necesitados, el avance hacia Dios es imposible. Y como la meta de la mente es la entidad infinita, la vida espiritual conduce a una expansión tanto del volumen como de la masa de la mente. Como resultado de esto, el conflicto mental disminuye y los nervios se relajan. La persona se vuelve de mentalidad abierta. Él o ella busca servir a otros y compartir sus sufrimientos. Una comunidad que respeta a los seres libres de egoísmo y trata de imitarlos también comienza a experimentar una mayor felicidad sin su contraparte de dolor. El grado de desapego, por lo tanto, es la verdadera unidad de medida del progreso de una sociedad, no su desarrollo material ni sus logros intelectuales.

Aunque es poco probable alcanzar un progreso verdadero en las esferas material y mental, Sarkar no recomienda que se abandonen las búsquedas científicas e intelectuales. Por el contrario, es un acérrimo defensor de la ciencia, el arte y la literatura. Pero él insiste en que los avances científicos deben ser “espiritualizados”. Esto quiere decir que tienen que ser acompañados por prácticas espirituales al mismo tiempo, debido a que estas prácticas nos permiten incrementar el dominio sobre nuestro cuerpo y mente. De esta manera, pueden controlarse todos los efectos dañinos de los desarrollos científicos e intelectuales.

La introducción de nueva tecnología incrementa el ritmo de vida. En un período relativamente corto de tiempo, tienen que tomarse más decisiones que antes. Uno tiene que moverse rápido de un lugar a otro para estar a tono con la velocidad de las máquinas. Todo esto afecta negativamente sobre los nervios y además pone presión en el cerebro y el corazón. Los problemas cardíacos y los colapsos mentales son los subproductos inevitables de la ciencia y la tecnología. Las prácticas espirituales, que calman los nervios, son entonces indispensables si queremos gobernar a la ciencia y no que ella nos gobierne a nosotros.

El concepto de progreso que maneja Sarkar tiene profundas implicaciones para la humanidad. Sugiere que el cambio científico y la transformación intelectual, si no están acompañados de un avance espiritual, conducirán, no solo a la degradación del terreno físico (como el medio ambiente) sino también al racismo, la intolerancia y los conflictos sociales. La espiritualidad es la base de todo progreso. Durante el siglo XX, miles de inventos sorprendentes y nuevas teorías cambiaron casi por completo nuestra forma de vida. Pero en la espiritualidad nos hemos estancado o incluso retrocedido. Consecuentemente, las batallas y guerras fueron más cruentas que nunca antes. El incremento en la codicia, el crimen, las drogas y la contaminación ambiental amenaza con sobrepasar el delicado equilibrio de la vida en nuestro planeta finito. La moraleja es que el cambio en las esferas física y mental, si no está acompañado por un avance espiritual, es en última instancia autodestructivo.

El concepto de recursos

Otro concepto introducido por Sarkar lidia con la noción de recursos. Comúnmente, por recursos se entiende el stock de capital, trabajo, tierra, recursos minerales, nivel de educación, conocimiento y tecnología de una sociedad. El concepto de Sarkar incluye estos parámetros y muchos más. En este aspecto, como en los otros, Sarkar comienza por los fundamentos. Él distingue entre los recursos disponibles al individuo y los recursos disponibles a la sociedad. Aunque esta distinción tienda a ser borrosa en algunos momentos, es útil tenerla presente. Puede que no todos los recursos individuales estén disponibles para su utilización colectiva.

Comencemos con los recursos individuales, que pueden catalogarse como físicos, psíquicos y espirituales. El significado de recursos físicos es obvio: se refiere al cuerpo humano, su salud, fuerza y resistencia. Cuanto más sana sea una persona, mayor será su capacidad de trabajo y disfrute. El recurso mental incluye la mente y el intelecto. Esto es lo que necesitamos para educarnos, adquirir habilidades; aquello que los economistas llaman capital humano. Los recursos mentales son más sutiles que los recursos físicos. Cualquier cosa que sea concebible solo como una idea es sutil; y aquello que sea concebible tanto en términos de ideas como de realidades materiales, puede ser definido como denso, burdo o crudo. Es en este sentido que pensamos el capital humano como más sutil que el los recursos físicos. Nuestra capacidad de trabajo y disfrute también depende de nuestra fuerza mental, resistencia e inteligencia. De manera más específica, los recursos mentales están conformados por ideas, conceptos, lenguajes, literatura, arte, inventos científicos y técnicos, etc.

El tercer recurso que posee una persona es el espiritual, que hoy en día está menospreciado por los intelectuales pero que es el de mayor importancia para el bienestar tanto individual como social. Los recursos espirituales son conformados por los conocimientos y técnicas que apuntan a la ampliación y expansión mentales. Comprenden la honestidad, integridad y vocación de autosacrificio que tienen todas las personas. Los recursos espirituales son los más sutiles de los tres que poseen los individuos, y por esto son los más difíciles de conseguir. Uno tiene que luchar para conseguirlos. Pero el hecho es que no pueden ser ignorados en ninguna discusión seria acerca del bienestar social, algo que los economistas y científicos sociales modernos no reconocen.

Concentrémonos ahora en los recursos disponibles a la sociedad. El universo se compone de cinco factores fundamentales: los factores etéreo, aéreo, luminoso, líquido y sólido. El factor aéreo consiste en todos los gases, el luminoso en la luz y el fuego, el líquido en el agua, los aceites, etc., y el sólido en la tierra, las rocas, etc. Para Sarkar, estos factores fundamentales constituyen los recursos densos disponibles a la sociedad para su utilización.

Los físicos modernos rastrean el nacimiento del universo hasta el factor aéreo. Cerca de diez mil millones de años atrás se produjo el Big Bang, una explosión de una masa gigantesca de gases, y la luz, los líquidos y los sólidos fueron el resultado de esa explosión masiva. ¿Pero qué fue lo que dio sostén a la gigantesca masa de gases? Ninguna otra cosa que el factor etéreo.

Sarkar usa sus propios términos para describir los recursos de la sociedad, a los que llama “mundanos” y “supramundanos”. Ambos tienen un significado más amplio que aquel con el que se los utiliza comúnmente. Los recursos mundanos incluyen no solo las habilidades y capital físicos de los individuos, sino también los cinco factores fundamentales que se encuentran disponibles a la sociedad para su utilización. Los recursos supramundanos, por otra parte, incluyen los recursos sutiles tales como el capital intelectual de los hombres, las invenciones, tecnología, historia, literatura, poesía, etc. Vemos entonces que el concepto de riqueza social tal como lo emplea Sarkar es mucho más amplio de cómo lo entienden los eruditos en la actualidad.

La teoría de la utilización progresiva

Los conceptos de progreso y recursos introducidos por Sarkar son centrales para Prout. Sarkar sostiene todos los recursos de la sociedad en cualquier momento de la historia deberían utilizarse de manera tal que condujeran al progreso. De ahí el nombre “Teoría de la Utilización Progresiva” o PROUT. Pero el progreso ocurre, para Sarkar, únicamente en el ámbito espiritual. La ciencia y la tecnología son importantes, pero deben usarse de manera tal que sus efectos dañinos permanezcan bajo control. Por lo tanto, el progreso como lo entiende Sarkar hace un llamado para el aprovechamiento no solo de los recursos tradicionales tales como la tierra, el trabajo, la maquinaria, los minerales y el capital humano, sino también de los cinco factores fundamentales y los recursos artísticos y espirituales de los individuos y de la sociedad.

¿Cómo se puede alcanzar este progreso? En cuanto a este punto, Sarkar presenta cinco aspectos considerados los principios fundamentales de PROUT. Algunos de ellos se vinculan con los aspectos estáticos de la sociedad y otros con su ajuste dinámico.

Fue durante un discurso en 1958 que Sarkar presentó por primera vez estos principios. Luego los explicó en la forma de aforismos en sánscrito o sutras. Hoy por hoy se encuentran explicados en la parte cuatro de una serie de tratados cortos llamados Prout in a Nustshell.

El Dr. Ravi Batra, un profesor de economía en la Southern Methodist University, Dallas, es el autor de cinco libros internacionales más vendidos. Él era el presidente de su departamento desde 1977
hasta 1980. En octubre de 1978, a causa de decenas de publicaciones en revistas de la talla de la American Economic Review, Journal of Political Economy, Econometrica, Journal of Economic Theory, Review of Economic Studies, entre otros, Batra alcanzó el tercer puesto en un grupo de “economistas superestrella “seleccionados entre todas las universidades estadounidenses y canadienses

Dr. Batra se ha escrito en los principales periódicos y revistas, tales como el New YorkTimes, Washington Post, hoy EE.UU., Time, Newsweek, el Noticias EE.UU. y World Report, y apareció en todas las redes más importantes, incluyendo CBS, NBC, CNN, ABC, CNBC,

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rainjan
Activista por un mundo mejor. Profesor de Yoga.

2 pensamientos sobre “LOS FUNDAMENTOS DE PROUT

    1. Hola Mauro no se que es un Henki dama mundial , solo se que la gente se debe unir en una causa en común, que es salvar nuestro planeta, cuando todos nos unamos y actuemos lo mas rápido posible lograremos el éxito y la humanidad tendrá un futuro para contar

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